
El Sindicato de Inquilinos e Inquilinas de Chubut advirtió que el endeudamiento sostenido desde 2020 y el aumento de alquileres, servicios y alimentos deterioran la economía de los hogares que alquilan en la provincia.
El endeudamiento de las familias inquilinas en Chubut se profundiza desde 2020 en un contexto de aumentos sostenidos de alquileres, servicios y alimentos, sin políticas públicas que acompañen la situación. Así lo advirtió el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas de Chubut, que señaló un deterioro constante de la economía familiar en toda la provincia.
Pamela Demes, referente del sindicato, explicó que este escenario impacta en los hogares de forma sostenida. “La falta de políticas públicas de desendeudamiento y el constante aumento de servicios y alimentos han precarizado la economía familiar”, señaló Demes, al describir la situación que se repite en distintas localidades de la provincia.
Las investigaciones realizadas por el sindicato indican que una vivienda de tres habitaciones para una familia de cuatro personas en Chubut cuesta entre $700.000 y $950.000 mensuales, sin incluir servicios básicos. Este gasto obliga a destinar entre el 60% y el 70% de los ingresos totales únicamente al alquiler.
Este nivel de erogación deja a las familias con un margen reducido para cubrir otros gastos esenciales. Desde la organización remarcan que el problema no se limita al valor del alquiler, sino al desfasaje entre ingresos y costo de vida en la provincia.
Alquiler, canasta básica y mediciones oficiales
Demes cuestionó la forma en que se mide el impacto del alquiler en los indicadores oficiales. “La Canasta Básica Total cuenta el alquiler solo en un 3%”, afirmó la referente del sindicato, al señalar una diferencia con la realidad que enfrentan las familias inquilinas.
Frente a este escenario, el sindicato elaboró cuadros comparativos que muestran el impacto económico real cuando se descuentan el costo del alquiler y la canasta básica de los ingresos familiares. Según explicaron, los resultados evidencian un desfasaje con la situación local.
La comparación permite dimensionar cómo el alquiler condiciona el acceso a otros consumos básicos y profundiza el endeudamiento de los hogares. Desde la organización sostienen que estas cifras reflejan una problemática estructural que se mantiene en el tiempo.
La situación se vuelve más compleja al contrastar estos datos con los ingresos salariales vigentes en la provincia y en la región patagónica.
Salarios, pobreza y barreras para acceder a una vivienda
De acuerdo con los últimos datos del INDEC, una familia tipo necesita $1.300.000 para no caer bajo la línea de pobreza. “Nos encontramos con salarios de pobres; un empleado de comercio gana menos que eso”, remarcó Pamela Demes al analizar la relación entre ingresos y costo de vida.
Además del pago mensual del alquiler, el acceso a una vivienda implica costos iniciales que muchas familias no pueden afrontar. Las mudanzas requieren hoy entre dos y tres alquileres adicionales, debido a los depósitos y garantías exigidas.
Desde el sindicato advierten que estas condiciones funcionan como una barrera de entrada al mercado inmobiliario y profundizan la crisis habitacional en Chubut. La combinación de alquileres elevados, salarios insuficientes y costos de ingreso deja a muchas familias sin alternativas viables para acceder a una vivienda.
Fuente: Canal 12

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